Reloj de pulsera

¿Cuáles son las partes de un reloj de pulsera?

Los relojes son artículos complejos que están formados por multitud de piezas y componentes. Conocer todos sus elementos y las funcionalidades de estos es una tarea que requiere mucho tiempo de estudio. En este sentido, identificar las partes de un reloj de pulsera es un buen punto de partida para aquellas personas que empiezan a aficionarse al mundo de la relojería.

¿Cuáles son los componentes de un reloj?

Aunque dependiendo de la marca y el modelo del reloj pueden haber excepciones, por norma general un reloj de pulsera consta de 6 Partes

La caja del reloj

Podríamos decir que es la base de todo reloj, la parte principal que abarca las diferentes piezas internas del que está formado. Aunque casi todas son redondas, actualmente las encontramos también de otras formas, como cuadradas u ovaladas.

Su función es la de albergar y proteger el movimiento del reloj siendo resistentes y fabricadas en diferentes materiales: acero inoxidable, titanio, oro, platino, cerámica y de otros materiales incluso más duros. Se prefieren los que sean ligeros, y esos suelen ser los de más calidad y con un precio más elevado.

Bisel

Bisel de un reloj
Bisel de un reloj

Esta pieza la encontramos en forma de anillo y suele ir sobre la caja del reloj. No es extraño encontrar relojes con el bisel giratorio, pero en la mayoría de los casos suelen ser fijos. 

Esfera

Otra de las partes de un reloj pulsera es la esfera, quizás uno de los componentes más conocidos de estas piezas. En este caso, la esfera engloba los números que marcan la hora. Siendo una base metálica de diferentes materiales como los que se usan para la placa del reloj.

Los expertos de Joyería Plaor indican que la esfera lleva también incorporada las manecillas y agujas del reloj: suelen llevar tres agujas, para indicar las horas, minutos y segundos. “Las agujas modernas se fabrican mecánicamente en una gran variedad de formas, calidades y colores. Las agujas se llaman esqueléticas o de esqueleto cuando son caladas; cuando en dicho calado se colocan pastas luminosas, fosforescentes, se las denominan también agujas radio”.

Tapa

Corresponde a aquella parte interior y debajo de la caja. También la vemos en diferentes materiales, como por ejemplo el metal o bien el tipo de cristal de zafiro que suelen ser los más resistentes. 

Las tapas pueden ser de cierre a presión o atornilladas. Las primeras son mucho más económicas mientras que las segundas suelen proteger al reloj en general y permite que nos podamos sumergir con nuestro reloj en el agua y a mucha profundidad

Cristal del reloj

Corresponde a la cubierta de la cara visible del reloj. Normalmente se une a la caja con una junta y sirve para proteger tanto las esfera y agujas a la vez que aportar una gran hermeticidad al reloj.

El cristal de un reloj de pulsera puede estar elaborado con diversos materiales:

Cristal Plexiglass

Conocido como cristal orgánico, acrílico o policarbonato, es un plástico trasparente que tiene cierta resistencia, ofrece flexibilidad, pero no es tan duro como muchos otros materiales que son preferible para los relojes de pulsera con los que se pueden dar golpes sin querer.

Cristal mineral

Puede aguantar diversos impactos, es menos flexible que el plástico y también puede romperse con mayor facilidad que otros materiales.

Cristal de zafiro

Ofrecen una mayor resistencia y dureza, y son los más recomendables en relojes de alta calidad. En la escala de Mohs —que mide la dureza- el cristal de zafiro es uno de los que más resistente tiene (9 en dicha escala, siendo el máximo 10, que es el diamante). Una de sus características más importante es que no se raya.

Correa del reloj

La función de la correo o brazalete es, evidentemente, la de permitir que el reloj quede sujeto a la muñeca. Las correas están formadas por un cierre, que puedes ser de diversos tipos. Estos incluyen desde el sistema de hebilla, que suele ser bastante simple y que puede romperse con el paso de tiempo (siempre dependiendo del tipo de material de esta), a otros sistemas de cierres algo más sofisticados que lo hacen más preciso y permiten una mayor protección para que el reloj no se abra a las primeras de cambio.

Por ejemplo está el sistema de unión entre eslabones que puede ser distintos según cada marca. Otros se unen mediante tornillos y precisan de un mayor detenimiento, pero son del todo seguros. 

El sistema de cierre también depende del material del que está hecho la correa del reloj. De esta forma, encontramos las correas de piel, de caucho o silicona, de nylon o tela, Es de destacar que las corres de piel suelen deteriorarse o romperse con mayor facilidad pero todo depende de la calidad de la piel. Las de cocodrilo, por ejemplo, son muy duraderas.

Mientras que las correas de metal son las más recomendables si queremos que un reloj dure mucho tiempo. En este caso, se realiza a través de piezas acopladas, que pueden añadirse o quitarse en función de si el reloj nos va más o menos grande.