oro sostenido en manos de mujer

Los diferentes tipos de oro utilizados en joyería

Las múltiples propiedades que posee el oro y el hecho de que sea muy apreciado por buena parte de la población lo convierten en un metal muy usado en el mundo joyero. Pero debes saber que existen diferentes tipos de oro, según sus características, pureza y color. En este artículo te descubrimos cuáles son los tipos de oro utilizados en joyería.

Los diferentes colores que puede ofrecer este material son resultado de las aleaciones utilizadas al mezclar el oro puro con otros materiales tales como el cobre, el níquel, la plata o el zinc, entre otros. 

¿Cuántos tipos de oro hay y cuáles son?

Oro puro amarillo

anillo de oro

El oro puro es de 24k y su color es amarillo. Cuando es de 22k y 18K está compuesto por parte de oro, plata, cobre y zinc. Suele ser el tipo más tradicional, el que vemos en muchas joyerías -especialmente en joyas que son relativamente caras-. Se suele regalar en forma de pulsera, pendientes, anillos y colgantes cuando se trata de un obsequio importante y que se pretende que perdure en el tiempo. 

El oro amarillo es el más clásico y temporal, y se alea con una mezcla de plata y cobre, generalmente a partes iguales, pero no siempre. Cuando mezclamos con una cantidad de plata mayor, entonces el oro será más pálido mientras que si aumentamos la cantidad de cobre a la mezcla, aparece la joya de un color más rosado.

Oro blanco

El oro blanco suele ser de 18 quilates y lo obtenemos al mezclar un 75% de oro con un 25% de distintos metales blancos como puede ser la plata, el platino o bien el paladio. Suele ser un tipo de oro usado en joyería porque, normalmente, es más barato que el oro amarillo, pero el material sigue teniendo una buena calidad. 

Dependiendo de los metales que usemos para su elaboración, el resultado puede ser distinto en cuanto a tonalidad de blanco y dureza. Si bien es preciso apuntar que el blanco, al ser de 18K, casi siempre tendrá un color algo amarillento por la gran cantidad de oro que suele llevar. 

Para diferenciar este oro blanco, según la aleación usada, a destacar que cuando se alea únicamente con metal paladio, su color es muy blanco, más duro y, por ende, también más caro.

Tipos de oro: rosa

Este bonito color surge por la combinación del oro con la plata y el cobre. Reduciendo la cantidad de plata y aumentando la de cobre podemos dotar de un color más rojizo a la pieza.

Lo podemos encontrar, generalmente, en piezas de 18k y es usado por las principales y prestigiosas marcas joyeras del mundo que nos regalan piezas de extrema elegancia realizadas con este tipo de oro. Entre sus características, es de destacar que no cuenta con tanto brillo como el oro amarillo.

Oro rojo

Los expertos en las distintas joyerías dan a conocer que cuanto más se aumente la cantidad de cobre en las piezas, más intenso será su color rosado, hasta llegar a crear, eventualmente, piezas de oro rojo. 

Suele estar presente en piezas de bajos quilates y ofrece una pigmentación muy fuerte como consecuencia de estar mezclado exclusivamente con cobre.

Rodio negro

Los tipos de oro vistos antes son los más utilizados en la joyería, pero podemos citar algunos más que son realmente poco conocidos. Desde la web de Irene Zaera Joyas dan a conocer el rodio negro. “A una pieza de oro de cualquier color y pureza se le puede dar un baño de “rodio negro”.

Explican que normalmente este tipo se puede confundir con el oro negro, pero apunta que ni es oro, ni es rodio. Especifican que el rodio natural es siempre de color banco, pero recibe este nombre porque se le añaden tintas negras para que adquiera este color tan característico.

Color verde y gris

Otros dos tipos de oro bastante raro son los de color gris y el verde. El primero se obtiene mediante la mezcla de oro y níquel mientras que el oro verde es resultado de mezclar el oro con la plata.

¿Cuál es el mejor tipo de oro?

Está claro que el oro de 24k es el puro y noble, correspondiente al color amarillo. Entre sus características destaca que es muy blando, su color no cambia ni tampoco se oxida, y no suele mezclarse con muchos metales para conservar su pureza y no alterar su color. Si bien, al ser tan blando, es algo complicado de trabajar en joyería y por esto se mezcla con otros metales que son más duros.

Las piezas de 24k siempre tendrán más valor y serán más caras. Duran en el tiempo y aportan esa exclusividad que suelen tener aquellas joyas que más se conservan y que tenemos en cuenta para ponernos en las ocasiones más especiales.